Una misión que cambió el mundo
Antes de ascender al cielo, Jesús instruyó a sus discípulos para que fueran por todo el mundo a predicar el evangelio a toda criatura (Mc. 16:15 RVR 1960). Su misión era guiar a la gente para que se arrepintieran de sus pecados, dejaran sus malos caminos y aceptaran a Cristo como salvador de sus vidas.
Jesús requería de la participación de sus discípulos que habían sido testigos de las experiencias de su ministerio, de su muerte y resurrección para continuar su obra redentora aquí en la tierra. Ese llamado, no es exclusivo para los discípulos de ese tiempo, sino para todo cristiano que ha experimentado la obra transformadora de Cristo en su vida. Como creyentes, tenemos esa misión de compartir las buenas nuevas del evangelio a todas las personas que conocemos. Es un inmenso privilegio ser agentes multiplicadores de la obra redentora de Cristo, al guiar a otros por el camino de la salvación.
Cumplir la Gran Comisión es una inversión para la eternidad
Las múltiples ocupaciones y obligaciones que debemos atender, pueden hacernos perder la visión misionera y la responsabilidad que como creyentes debemos tener. Por esta razón, es importante que periódicamente, hagamos un análisis de lo que estamos haciendo, y verificar si en realidad estamos cumpliendo la misión que Jesús nos encomendó de compartir el evangelio y hacer discípulos.
Oremos a Dios para que nos ayude a no perder la visión misionera, no solamente en el lugar donde vivimos, sino también alrededor del mundo y apoyemos en oración a todos los misioneros que han atendido el llamado y han ido a tierras lejanas a compartir el evangelio de Jesús.






There are 2 comments
hermoso mensajes bendiciones
Gloria a Dios!! Gracias por visitar nuestra página.
Bendiciones!!